Cuidado de tu pieza
Una joya bien cuidada dura generaciones. Así mantienes tu plata y tu oro como el primer día.
Plata .925
La plata de ley reacciona con el aire, la humedad y la piel, y con el tiempo se oscurece. Es normal y reversible: no significa que sea falsa. Un paño de pulir para plata le devuelve el brillo en segundos.
Oro 10k, 14k y 18k
El oro no se oxida, pero acumula grasa y residuos que le quitan brillo. Entre más quilates, más suave es el metal: el oro 18k es más propenso a rayones, así que evita golpes y superficies ásperas.
Limpieza
Agua tibia con jabón neutro y un cepillo de cerdas suaves; enjuaga y seca por completo con un paño que no suelte pelusa. En piezas con piedras, limpia con cuidado alrededor del engaste. Evita pasta dental, cloro y limpiadores abrasivos.
Evita químicos
Quítate tus piezas antes de nadar (cloro o agua de mar), bañarte, hacer ejercicio o limpiar. Aplica perfume, crema y maquillaje antes de ponértelas, nunca después.
Almacenamiento
Guarda cada pieza por separado en su estuche o en una bolsa suave, en un lugar seco. Separarlas evita rayones entre metales y piedras; una bolsa cerrada frena el oscurecimiento de la plata.
Servicio de mantenimiento
Ofrecemos limpieza profunda, pulido, revisión de engastes y ajuste de talla. Escríbenos por WhatsApp para agendar; en piezas con garantía, la revisión de engastes no tiene costo.